Cambiar el mundo

Hay lecturas que llegan sin buscarlas, pero que coinciden con momentos específicos en la vida de las personas. Muy a propósito de la discusión sobre si los investigadores o académicos deben cambiar la realidad, o limitarse a entenderla y describirla para que otros, con mejores condiciones, puedan hacer estas transformaciones, CS me envío por correo el siguiente mensaje:

Tiene sentido
No hay nada quijotesco ni romántico en querer cambiar el mundo.
	
Es posible.
Es el oficio al que la humanidad se ha dedicado desde siempre.
	
No concibo mejor vida que la dedicada
a la efervescencia, a las ilusiones, a la terquedad
que niega la inevitabilidad del caos y la desesperanza.
	
Nuestro mundo, lleno de potencialidades,
es y será
el producto del esfuerzo
que nosotros, sus habitantes, le entreguemos.
	
Igual que la vida surgió de acomodos y reacomodos,
la organización social que nos lleve
a la plena realización de nuestro potencial como especie
surgirá de flujos y reflujos
en las luchas y esfuerzos que hacemos, como conjunto,
en las diversas regiones del planeta.
	
El futuro es una construcción que se realiza en el presente,
y por eso concibo la responsabilidad con el presente
como la única responsabilidad seria con el futuro.
	
Lo importante no es que uno mismo vea
todos sus sueños cumplidos;
sino seguir, empecinados, soñándolos.
	
Tendremos nietos,
y ellos hijos a su vez
El mundo continuará y su rumbo no nos resultará ajeno.
	
Lo estamos decidiendo nosotros cada día, nos demos cuenta o no.
(Gioconda Belli)

Al parecer, y después de todo, la impersonalidad con la que muchas veces nos muestran la ciencia, termina estando subordinada a la pasión humana.

Software Libre Aquí y Ahora

Charla realizada en el Vive la Vida Linux, evento mensual del Grupo GNU/Linux de la Universidad del Cauca, en la que se relata mi experiencia con el Software Libre, desde lo personal hasta el uso que actualmente hago en lo profesional: ver Mapa Mental.

Nos Estamos Jugando la Última Carta en el GLUC

Primero, el número en aumento de personas que querían hacer parte del grupo y el entusiasmo que se respiraba en el ambiente, llevo a considerar una división más estructurada del trabajo. Se pensó en una junta directiva, en unos estatutos, se monto un portal en la web, una lista de correo, un foro electrónico. Para el primer festival de software libre, tan solo unos pocos meses después de creado, el grupo se había consolidado, con nuevos integrantes, con un posicionamiento en la comunidad universitaria, y con una infraestructura telemática que lo hacia visible ante otras comunidades en colombia.

Después, la estructura se hizo más compleja. Se pensó en definir unas áreas de trabajo, en diversificar los espacios de socialización incluso en el ámbito mediático, en expandir los horizontes con grupos de estudio, en proponer y asesorar a la dirección universitaria en relación con el software libre. Después de año y medio, un segundo festival de instalación y un proyecto financiado por la universidad, el grupo empezaba a manifestar síntomas de agotamiento. Ya no había la misma participación, ya no había el mismo entusiasmo, y las nuevas personas se iban tan rápido como llegaban.

Entonces se pensó en una reestructuración de fondo. El posicionamiento logrado con el grupo en la universidad, en la ciudad y en el país, en e ámbito de las comunidades de software libre, no se podía dejar acabar. Se realizaron muchas reuniones de diagnostico, y se pensó que lo mejor era regresar a sus orígenes, a la estructura flexible y de amistad de un inicio, y fue así como en una sola reunión, sin mucha participación se aboliron las complicadas estructuras y los inconsultados estatutos.

Al final nada sirvió. La gloria de otros tiempos sólo es un bonito recuerdo. Ahí está el nombre, ahí esta la infraestructura, pero las personas se han ido, con sus ilusiones, emociones y conocimientos, dejando sólo su desesperanza.

¿Que paso? Es la pregunta que nos hicimos hoy. A cambiado, meses atrás nos preguntábamos que estaba pasando, pero hoy es una realidad. Esta vez salio una nueva perspectiva del problema: nosotros mismos. Tal vez el problema estuvo en que se formo y consolido un grupo de amigos que sin pretenderlo (por lo menos intencionalmente) se fue cerrando a personas nuevas en sus expresiones, sus gustos, sus ideologías, sus posiciones. Un grupo que empezó a atiborrarse de actividades y labores que fueron consumiendo el animo, y que al no gestar generaciones de relevo, llevo al agotamiento.

Pero no siendo suficiente con esto, quienes por diversas circunstancias nos fuimos llenando de responsabilidades externas, no dejamos que los nuevos tomaran las riendas del grupo. Queríamos que se hiciera lo que nosotros pesábamos, pero no hacíamos, no nos comprometíamos, no supimos hacernos a un lado para que otros fueran asumiendo su posición en el grupo.

Ahora hay alguien que quiere hacer un ultimo esfuerzo, jugarse una última carta: Si todo lo anterior ha fallado, intentemos hacer un último encuentro, un último curso y un último festival, por parte de algunos de los que pertenecemos a esa generación que marco una época en el grupo, con el fin de entregar el token a aquellos que lo quieran recibir y hacernos a un lado para que ellos tomen su propio rumbo. Si nadie recibe el token, igual nos retiraremos para que entonces, el destino, la historia y el mito hagan su parte.

Después de pasar por varios grupos estudiantiles como miembro y como líder, aún no logro dilucidar que es lo que hace que un grupo funcione: ¿serán las personas?, ¿serán las circunstancias / el destino / la necesidad?, ¿sera ambas?. Lo único cierto es que sigo depositando mi fe en la capacidad intuitiva, innata o desarrollada, que algunas personas alcanzan, y que les permite convocar, motivar y dinamizar. Esperemos que alguien así aparezca… por que nos estamos jugando la última carta con el GLUC.

Los intelectuales en las ciencia

¿Quienes son los intelectuales? Aquellos que reflexionan y meditan acerca de algo, diagnostican una situación, y entrelazan sus mundos simbólicos con los de otros para comprender la realidad desde el mundo de las ideas. Es por ello que desde esta perspectiva es irrisorio intentar cambiar lo que es incambiable y transformar lo intransformable. ¿Para qué desgastarse haciendo algo cuando eso no va a ocasionar ningún cambio significativo? ¿Que necesidad del ego esta implicada en asumir una postura de mártir?.

Pues aunque fui testigo de estos discursos y posiciones en un evento de docentes universitarios en el campo de las ciencias sociales y humanas, fue inevitable sentir impaciencia, intolerancia, y hasta enojo. Tal vez porque en mi caso separar la razón, las emociones y el espíritu no sea posible aunque la ciencia, la religión y el amor lo insistan. Es por ello que no importa cuanto se esfuercen en explicarme, en argumentar desde grandes pensadores, o incluso en invalidar mis intuiciones, lo cierto es que no puedo concebir a un docente como un simple intelectual, más aún cuando soy de los que creen que la realidad no es algo dado, sino una construcción social, y un docente por su labor tiene un potencial significativo en esta construcción.

Se imaginan si la postura de intelectual fuera algún tipo de alineación para dejar que otros construyan el mundo que a ellos les conviene. Esta posibilidad del intelectual como distractor intelectual, también es una posibilidad.

Registros

ulises-ibsn-12-2005-08-25.gif
ulises_linux-user-372625.gif

by.png sa.png
Los escritos, imágenes, presentaciones, videos y otros contenidos que se publican en este blog tienen licencia Creative Commons Reconocimiento - Compartir Igual a menos que se indique otra cosa.

Área de Administración

Sindicación

rss.png RSS