Fundamentos Conceptuales sobre la Relación de las TIC con la Calidad Educativa

La consolidación de la democracia como sistema político de los estados modernos, planteó la necesidad de avanzar en procesos de alfabetización masiva1, ya que de esta forma, la sociedad tendría los medios para determinar su propio destino. Pero en la medida que se fue avanzando en los procesos de universalización de la educación básica en muchos países del mundo, se reconoció que esto no era suficiente para avanzar en la pretensión de alcanzar un nivel de desarrollo que asegure el bienestar social, más aún con los cambios que se han dado en el último siglo (MEN, 2006a, p. 8).

Los avances científicos y tecnológicos no sólo han cambiado los artefactos y los procedimientos que utilizamos a diario, sino que principalmente han cambiado las concepciones y los paradigmas por los que regimos nuestras vidas (Mejía, 1994, p. 12-13). Si bien en el pasado reciente los factores de competitividad giraban en torno a la producción industrial, lo que significaba tener los medios, los insumos y las tecnologías de producción, ahora es más importante la innovación para generar valor agregado en los productos y servicios que produce una sociedad (Mejía, 1994, p. 13; Castell, 2000, p. 58; UNESCO, 2008, p. 6). Por tanto, un país más competitivo en el escenario global actual, es un país que genera innovación, pero para que esto se de, se requiere de una cultura de generación de conocimiento aplicado, y para ello es clave la educación (Consejo Privado de Competitividad [Compite], 2011, p. 9).

Colombia tiene claro esto, por ello ha planteado una seria de políticas y programas desde hace más de una década, encaminadas no sólo a aumentar la cobertura, sino también a mejorar la calidad de la educación y su vinculación con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), pieza clave en las nuevas economías, perspectiva que se vio ratificada con el mandato de la sociedad colombiana a través del Plan Decenal 2006-2016 (MEN, 2007, p. 21-22). El documento CONPES 3072 plantea que la estrategia para reducir la brecha de Colombia con los países desarrollados, es pasar de una economía agraria y minera, a una economía dinamizada por las TIC, para lo cual se requiere aumentar la penetración de los computadores2, masificar el uso de Internet3 y mejorar la educación básica y media principalmente en las áreas de matemáticas e inglés (Departamento Nacional de Planeación [DNP], 2000).

De otro lado, el Ministerio de Educación Nacional inició en el año 2002, el Programa Nacional de Uso de Medios y Nuevas Tecnologías con el propósito de diseñar una política que permitiera la articulación de estas tecnologías con la educación en torno a tres ejes (MEN, 2008a, p. 2-3): el de dotación de infraestructura, con programas como Compartel, Computadores para Educar y la Red Nacional Académica de Tecnología Avanzada (RENATA); el de contenidos, con el Portal Colombia Aprende y la creación de los repositorios universitarios de objetos de aprendizaje; y el de uso y apropiación, con iniciativas como la Etapa de Formación y Acompañamiento de Computadores para Educar, el programa TemáTICas para directivos docentes, Entre Pares e Intel Educar así como la definición de la Ruta de Desarrollo Profesional Docente para la Apropiación de las TIC (MEN, 2008a).

Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación presentó la propuesta de Estándares Básicos de Competencias para las áreas de Lenguaje, Matemáticas, Ciencias (Naturales y Sociales), Ciudadanas, Ingles y Tecnología, con el propósito de indicar los criterios de calidad con los cuales se debían desarrollar los procesos de enseñanza y aprendizaje en las instituciones de educación básica y media de todo el país (MEN, 2006a; 2006c; 2008c).

Por su parte, el Congreso de la República aprobó en 2009 dos leyes: una para fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología con el propósito de apalancar un modelo productivo nacional sustentado en la ciencia, la tecnología y la innovación que permita agregar valor a los productos y servicios de la economía (Ley 1289 de 2009); y otra donde se definen principios y conceptos sobre las TIC apara apoyar la consolidación de la sociedad de la información en el país (Ley 1341 de 2009). Leyes que han sido acompañadas por programas y planes para hacer de la investigación y las TIC, motores de la innovación en el economía.

Estas y otras iniciativas demuestran la apuesta que ha realizado el Estado Colombiano por un modelo de desarrollo económico centrado en la sociedad del conocimiento, sin embargo, estos esfuerzos parecen no ser suficiente para cambiar la inercia productiva que trae el país desde su independencia. En el último informe del Consejo Privado de Competitividad, se indica que si bien el PIB per cápita ubica a Colombia en el grupo de países con una economía de ingreso medio4, cerca del 90% de sus exportaciones tienen bajos niveles de innovación5 por lo tanto, a nivel de competitividad, Colombia se ubica en el grupo de países más rezagados (2011, p.9). Esta situaciones es mucho más critica si se tiene en cuenta que se esta ante un boom minero, lo que va a generar presión en este sector, afectando la productividad del país en sectores de mayor valor agregado y que pueden representarle mayor competitividad en el mediano y largo plazo (Compite, 2011, p. 20).

El conflicto interno del país también plantea obstáculos y retos importantes, ya que los más afectados son los niños y los jóvenes. En situaciones de conflicto hay pobreza y desplazamiento, lo que afecta la alimentación de los niños y con ellos su desarrollo cognitivo, la asistencia a los centros educativos, la disposición de estudiar, se generan resentimientos que pueden tener manifestaciones violentas en la escuela, aumenta la mortalidad, se presentan casos de reclutamiento de niños para el conflicto, entre otras (UNESCO, 2011, p. 1-3).

Desde esta perspectiva se entiende el llamado a mejorar la calidad de la educación para que responda a los retos que tiene el país en este nuevo escenario. Por tanto no se trata de mejorar la calidad de la educación per se, ni entender el papel de la educación en su sentido utópico, sino que las condiciones del mundo actual requieren que la calidad en la educación se materialice en ideas claras y concretas que orienten la definición de políticas y el desarrollo de los procesos educativos, para generar resultados en el corto plazo.

En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization – UNESCO) asume que la calidad en la educación debe tener una incidencia directa en el desarrollo cognitivo de los niños y jóvenes en su paso por la escuela, razón por la cual considera que las pruebas internacionales estandarizadas, como PISA6, TIMSS7 y otras, constituyen importantes instrumentos para evaluar y comparar la calidad de la educación de los diferentes países (UNESCO, 2005, p. 18).

En atención al mandato de la UNESCO, la estrategia del Estado Colombiano para mejorar la calidad en la educación básica y media en la última década, ha estado centrada en la definición de unos estándares básicos de competencia (MEN, 2006a; 2006c; 2008c) y unas competencias laborales generales (MEN, 2006b), junto con un sistema de evaluación multinivel, en el sentido que tiene en cuenta las pruebas que realiza la institución educativa, las evaluaciones nacionales y internacionales, para conocer el nivel de logro de los estudiantes sobre estas competencias (Decreto 1290 de 2009).

Pero estas políticas aún no dan frutos. Las Pruebas SABER y el Estudio PISA coinciden en afirmar que alrededor del 47% de los estudiantes colombianos tienen niveles deficientes en lectura y escritura, y la encuesta del consumo cultural del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) plantea que el 43% de los niños no lee por falta de interés (MEN, 2011, p. 40). Pero esta situación no se presenta solo en Colombia, mientras el el 18% de los estudiantes de los países con ingresos altos tienen competencias insuficiente en lectura según el informe PISA, esta cifra sube al 40% en los países con ingresos medios y bajos (UNESCO, 2005, p. 137).

Una segunda concepción sobre la calidad en la educación proviene del mundo empresarial, quienes en un esfuerzo conjunto con el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC) realizó la adaptación de la norma ISO 9001 sobre gestión de calidad, para ser aplicada en establecimientos de educación preescolar, básica y media. En esta norma, la calidad se entiende como la adecuada definición, seguimiento, documentación y mejoramiento de los procesos que permiten la máxima satisfacción del cliente, que en este caso está representado por los estudiantes y los padres de familia (2005, p. 2-3).

En este sentido, el Comité Privado de Competitividad aboga por que una educación de calidad, tiene como una de sus características el ser pertinente, lo que significa que responda a las necesidades del sector productivo colombiano. Pero estas necesidades no son sólo las actuales de Colombia, que como se dijo, se encuentran en los productos primarios o de recursos naturales que no dan competitividad, sino que debe proyectarse en las apuestas productivas que generen valor agregado a los productos y servicios de la economía a través de la innovación (Compite, 2011, p. 44).

Los planteamientos más recientes de la UNESCO sobre el propósito de una educación de calidad, esta centrado en la necesidad de ofrecerle a los jóvenes, el desarrollo de competencias que les permita encontrar medios para la subsistencia y la participar activa en espacios sociales, políticos y económicos, esto debido a las oportunidades que representa la educación para el desarrollo de los países con bajos ingresos, y a la crisis financiera por la que están pasando los países de altos ingresos (2011, p. 11)

Una tercera concepción de calidad se retoma del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), quienes para realizar el reconocimiento de la excelencia en los programas e instituciones de educación superior, plantean la calidad como la medida en la que estos programas e instituciones se aproximan al ideal, tanto en sus condiciones universales dadas por la evolución académica y social, como en sus particularidades como institución en un contexto socio-cultural particular (2006, p. 25).

Esta última ideas de calidad esta asociada al concepto de autonomía, de auto-terminación de los docentes y las instituciones educativas, lo cual quedó expresado en la Ley General de la Educación para los niveles de educación básica y media (Ley 115 de 1994, Art. 77). En virtud de esta autonomía responsable, la comunidad educativa tiene la potestad de plantear, de forma participativa y democrática, un Proyecto Educativo Institucional (PEI) que permita la articulación entre las políticas, proyectos y programas sociales, políticos y culturales, en el plano local, regional y nacional (Ley 115 de 1994, Art. 6 y 74). Con el propósito de fortalecer esta dinámica, el Ministerio de Educación Nacional ha ofrecido instrumentos como la guía de autoevaluación institucional, con el fin de fortalecer los procesos de planeación, seguimiento y evaluación colectiva de los planes que se traza la comunidad educativa (2008c, p. 15).

Queda claro que aunque la calidad educativa esta centrada en el desarrollo cognitivo de los estudiantes, este desarrollo debe tener en cuenta las actuales dinámicas en torno a los procesos de generación de conocimiento para la innovación en la sociedad del conocimiento, así como los sectores estratégicos que le permitan al país ser competitivo en el escenario global. Sin embargo, el CNA nos recuerda que este concepto de calidad y pertinencia educativa también debe estar relaciono con lo local, con los proyectos de vida institucional y con los proyectos de vida de las personas si se quiere que los procesos educativos generen cambios sustanciales, de contenido y forma, en las personas.

Las posibilidades que ofrecen las TIC para mejorar la calidad educativa, se derivan de reconocer los enormes cambios sociales que estás han producido. Uno de estos cambios se encuentra en el dominio del conocimiento. Hace 3.000 años, el conocimiento era una virtud de las personas, y por tanto, para acceder a el, se debía estar en presencia de quienes los tuvieran. Con la invención de la escritura y la posterior imprenta, el conocimiento estuvo al alcance de muchas más personas, al posibilitar transportar las ideas en un medio físico y externo a las personas (Facundo, 2006, p. 15-16).

Sin embargo las TIC introducen una revolución en cuanto al dominio del conocimiento. De un lado los avances tecnológicos y los movimientos sociales en pro del acceso libre y abierto a la información8, están dando la posibilidad para que las personas accedan a un basto universo de conocimiento, en cualquier momento, desde cualquier lugar y de forma simultanea, lo que permite que las personas puedan contrastar diferentes puntos de vista sobre la misma información, realizar búsquedas propias no limitadas por el criterio de los profesores o los editores, y entrar en comunicación directa con los autores de las ideas y con las personas que son fuente de las noticias. Pero de otro lado, estas tecnologías permiten ser productores de información, con lo cual ya no se esta ante medios y tecnologías que nos ofrecen de manera unidireccional el conocimiento, sino que nos permiten interactuar, contrastar y producir. Estas posibilidades abren oportunidades únicas para que las personas y las sociedades se beneficien de los conocimientos producidos por la humanidad como colectivo (Lessig, 2005, p. 55; Facundo, 2006, p. 18).

Otro dominio donde las TIC han tenido importantes implicaciones es en la comunicación. La oralidad fue hasta hace poco, el eje central de la comunicación entre las personas, si bien la escritura introduce otra forma de comunicarnos, que vence las limitaciones del espacio y del tiempo, esta era practicada por muy pocas personas. Pero hoy, y gracias a las nuevas tecnologías, no sólo se tiene la posibilidad de comunicarnos con personas en cualquier momento y lugar a través de la oralidad, en sistemas de video y audio conferencia o de streaming, sino que esta forma de comunicación se ve complementada con la escritura en chats, en documentos compartidos, en correos electrónicos o en foros de manera simultanea, y además se enriquece con el intercambio de enlaces, la visualización de presentaciones o documentos, la utilización de Emoticones9, entre otros recursos.

Pero más allá del enriquecimiento de las comunicaciones humanas, las TIC ha potenciado la capacidad de acción del ser humano, al posibilitar la negociación de sentidos y la coordinación de acciones de las personas más allá de la presencialidad. Un ejemplo de esto lo constituyen las protestas realizadas después de los atentados del 11 de marzo en España, las cuales fueron posibles por la coordinación de las personas a través de mensajes de textos enviados desde los celulares. También se encuentra las marchas que se organizaron en varias ciudades del mundo y que movilizaron a millones de personas el 4 de febrero de 2008, para protestar contra las acciones de las FARC y que fueron coordinadas a través de la red social Facebook. Más recientemente, se pueden citar las movilizaciones sociales que terminaron con la caída del gobierno Egipcio entre finales de enero y principios de febrero de 2011y que fueron promovidas y coordinadas con el apoyo de las redes sociales (Moreno et al, 2011a, p. 3). Estos y otros ejemplos muestran el poder que tienen las nuevas tecnologías, cuando se utilizan para coordinar acciones descentralizadas, pero que giran en torno a un propósito o interés común.

Las TIC también dan la posibilidad de observar, pensar y representar la realidad en otros lenguaje. Por muchos siglos, la forma de compartir la menare de ver el mundo fue la oralidad. Luego vino la escritura, lo que favoreció procesos de conceptualización y abstración mental. Pero ahora, con las nuevas tecnologías, la multimedia permite crear representaciones de la realidad desde la conjugación de múltiples lenguajes, permite crear simulaciones para mostrar a otros, no solo las relaciones de los conceptos, sino también sus variaciones en el tiempo y el espacio, da la posibilidad de llegar a diferentes sentidos humanos para movilizar tanto el pensamiento como el alma de las personas (Mejía, 1994, p. 15-16; Facundo, 2006, p. 19).

A pesar de ser latente el reconocimiento de las posibilidades de las TIC, y de la necesidad que tiene Colombia para que las personas se formen en el uso y apropiación de estas tecnologías, lo cierto es que la sola presencia de ellas en las escuelas no generan los cambios educativos esperados (Tellería, 2004, p. 219), como tampoco es suficiente los procesos formación y acompañamiento que sólo buscan mejorar la cobertura y la eficiencia educativa (Kaplún, 1994, p. 36-37).

Para que las TIC tengan un mayor impacto en la calidad educativa, se debe partir no de las TIC, sino de replantear las posturas pedagógicas desde las que, consciente o inconscientemente, se desarrollan las prácticas educativas, ya que de lo contrario, se corre el riesgo de utilizar las TIC para reafirmar los resultados educativos que se vienen presentando (Hernandez y Benavides, 2012, p. 190). En este sentido es que se propone retomar, no sólo las concepciones sobre la calidad educativa sustentada en el desarrollo cognitivo de los estudiantes (UNESCO, 2005; MEN, 2006a; MEN 2011), así como la concepción de calidad sustentada en la relación con la pertinencia (ICONTEC, 2005; Compite, 2011), sino que además de las condiciones externas, globales y universales, se deben considerar las realidades locales, los proyectos políticas de región y los proyectos de vida de los estudiantes porque esta es la otra dimensión que hace pertinente la educación (CNA, 2006).

Es así como el Grupo de Investigación GEC de la Universidad del Cauca, plantea la necesidad de sustentar los proyectos pedagógicos de aula para la integración de las TIC, en la articulación de tres pilares esenciales: 1) las expectativas, necesidades, sueños y fortalezas y debilidades de los estudiantes, los docentes y la comunidad educativas, de acuerdo con sus condiciones socia-culturales; 2) considerar el propósito educativo que tienen las diferentes áreas de conocimiento escolar y las apuestas que el Estado Colombiano expresa a través de sus políticas sobre educación y TIC, tanto en el nivel institucional, territorial y nacional; y 3) asumir al aporte de las TIC en la educación desde las posibilidades que brinda para crear información, más que consumirla, desde las potencialidades que ofrece para negociar y coordinar acciones, y desde la oportunidad de representar la realidad en múltiples lenguajes y formas (Moreno et al, 2011b, p. 29-45).

Los proyectos pedagógicas son la estrategia para la articulación, pero la postura pedagógica para que las TIC favorezcan la calidad educativa, esta centrada en: potenciar los procesos de producción de información en un dialogo entre la información a la que se accede sobre lo global y la sistematización de las propias experiencias y de la historia local y cercana (Facundo, 2006, p. 18); propiciar escenarios de comunicación en donde los estudiantes discutan diferentes puntos de vista, analicen las experiencias propias y de otros para argumentar posiciones, sean críticos pero también propósitos sobre las situaciones que les afecta, y se propenda por la coordinación de acciones para transformar sus realidades (Blumer, 1982, p. 37-44; Zemelman, 1992, p. 14); alentar la construcción de representaciones propias de la realidad, que utilicen diferentes lenguajes, que se atrevan a replantear los modelos e ideas existentes, siempre buscando el bienestar persona y colectivo (Facundo, 2006, p.18-19; Majía, 1994, p. 15-16).

Es así como creemos que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) pueden jugar un papel importante para propender por una educación de calidad, que responda a los grandes retos del mundo de hoy, que permita la articulación del proyecto de nación con los proyectos políticos y sociales en lo regional y en lo local, y que tenga en cuanta los sueños, las realidades y las potencialidades de los estudiantes. Si algo nos ha mostrado el mundo de hoy, es que resulta inconveniente buscar un único centro o eje, un único punto de vista desde el que se cree tener la razón, por lo que la mejor opción es construir puentes que permitan sintonizar diferentes intereses, diferentes maneras de ver el mundo, diferentes propósitos y sueños (Santos, 2012).

Bibliografía

Blumer, H. (1982). Interaccionismo Simbólico: Perspectiva y método. Barcelona: Hora.

Castell, M. (2000). La sociedad red. Madrid: Alianza.

Colombia. Congreso de la República. (1994, Febrero 8). Ley 115 de 1994: por la cual se expide la ley general de educación. Bogotá: Diario oficial.

Colombia. Congreso de la República. (2009, Julio 30). Ley 1341 de 2009: por la cual se definen principios y conceptos sobre la sociedad de la información y la organización de las tecnologías de la información y las comunicaciones - TIC, se crea la agencia nacional de espectro y se dictan otras disposiciones. Bogotá: Diario oficial.

Colombia. Congreso de la República. (2009, enero 23). Ley 1286 de 2009: por la cual se modifica la Ley 29 de 1990, se transforma a Colciencias en Departamento Administrativo, se fortalece el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia y se dictan otras disposiciones. Bogotá: Diario oficial.

Colombia. Consejo Nacional de Acreditación. (2006). Lineamientos para la acreditación de programas. Bogotá: Autor.

Colombia. Departamento Nacional de Planeación. (1999a). Documento Conpes 3032: Programa Compartel de Telefonía Social 1999 - 2000 . Bogotá: Autor.

Colombia. Departamento Nacional de Planeación. (1999b). Documento Conpes 3063: Programa de donación masiva de computadores a colegios públicos “Computadores para Educar” . Bogotá: Autor.

Colombia. Departamento Nacional de Planeación. (2000). Documento Conpes 3072: Agenda de Conectividad. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2006a). Estándares Básicos de Competencias en Lenguaje, Matemáticas, Ciencias y Ciudadanas: guía sobre lo que los estudiantes deben saber y saber hacer con lo que aprenden. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2006b). Articulación de la Educación con el Mundo Productivo: Competencias Laborales Generales. Serie Guías, 21. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2006c). Estándares Básicos de Competencias en Lenguas Extranjeras: Inglés. Serie Guías, 22. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2007). Plan Nacional Decenal de Educación 2006-2016. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2008a). Apropiación de TIC en el Desarrollo Profesional Docente. Bogotá: Autor.

Colombia, Ministerio de Educación Nacional. (2008b). Guía para el mejoramiento institucional: de la autoevaluación al plan de mejoramiento. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2008c). Ser competente en tecnología: una necesidad para el desarrollo. Serie Guías, 30. Bogotá: Autor.

Colombia. Ministerio de Educación Nacional. (2011). Plan Sectorial 2010-2014. Documento, 9. Bogotá: Autor.

Colombia. Presidente de la República. (2009, Abril 16). Decreto 1290 de 2009: Por el cual se reglamenta la evaluación del aprendizaje y promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media. Bogotá: Diario oficial.

Consejo Privado de Competitividad. (2011). Informe Nacional de Competitividad 2011-2012: Ruta a la Prosperidad Colectiva. París: Autor.
Facundo, A. (2006). Entornos virtuales en la educación superior. En Consejo Nacional de Acreditación. Entornos virtuales en la educación superior (pp. 13-26). Bogotá: Autor.

Gutiérrez, A., Palacios, A. y Torrego, L. (2010, Agosto). La formación de los futuros maestros y la integración de las TIC en la educación: anatomía de un desencuentro. Revista de Educación, 352.

Henao, O. (2002). La enseñanza virtual en la educación superior. Bogotá: ICFES.

Hernandez, U. y Benavides, P. (2012). Para qué las TIC en la Educación Básica y Media: Reflexiones a partir de la cualificación de maestros en ejercicio en el suroccidente colombiano. En G. Castro y U. Hernandez (Comps.). Saber pedagógico en el Cauca: Miradas de maestros en contextos de diversidad (pp. 183-200). Popayán: Universidad del Cauca.

Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación. (2005). GTC 200: Guía para la implementación de la norma ISO 9001 en establecimientos de educación formal en los niveles de preescolar, básica, media y en establecimientos de educación no formal. Bogotá: Autor.

Kaplún, M. (1994). Pedagogía y tecnología: el (superable) desencuentro de dos lógicas. En: Memorias III Semana Iberoamericana de la Educación: Medios de Comunicación y Educación (pp. 33-43). Bogotá: Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Tecnología.

Lessig, L. (2005). Por una cultura libre: cómo los grandes grupos de comunicación utilizan la tecnología y la ley para clausurar la cultura y controlar la creatividad. (A. Córdoba, Trad.). Madrid: Traficante de Sueños. (Trabajo original publicado en 2004).

Mejía, M.R. (1994). Las nuevas comunicaciones educativas: de lo escrito a lo digital. En: Memorias III Semana Iberoamericana de la Educación: Medios de Comunicación y Educación (pp. 9-32). Bogotá: Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Tecnología. p. 28.

Moreno, J., Anaya, S., Harnandez, U. y Hernández, M. (Eds). (2011a). Crear y publicar con las TIC en la escuela. Popayán: Universidad del Cauca.

Moreno, J., Anaya, S., Harnandez, U., Hernández, M y Benavides, P. (2011b). Los Proyectos Pedagógicos de Aula para la Integración de las TIC. 2o Ed. Popayán: Universidad del Cauca.

Santos, J.M. (2012). Palabras de Instalación de la VI Cumbre de las Américas. Cartagena: Presidencia de la República. Consultado en abril de 2012, en http://wsp.presidencia.gov.co/Prensa/2012/Abril/Paginas/20120414_09.aspx

Tellería, M.B. (2004). Educación y nuevas tecnologías: educación a distancia y educación virtual. Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales, 9. 209-222.

UNESCO. (2005). Educación para todos: el imperativo de la calidad. Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo, 2005. París: Autor.

UNESCO. (2008). Estándares de competencia en TIC para docentes. (Eduteka, Trad.).

UNESCO. (2011). Una crisis encubierta: conflictos armados y educación. Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo. París: Autor.

Zemelman, H. (1992). Educación como construcción de sujetos sociales. La Piragua: Revista Latinoamericana de Educación y Política, 5, 12-18.

Entrega Trabajo de Grado en Digital

Como parte del trabajo que viene realizado la representación de los ex-alumnos en el Consejo Superior, se socializó el proyecto de reglamentación para recoger inquietudes y sugerencias. Fruto de este trabajo, se presenta una propuesta alternativa de reglamentación, buscando que esta reglamentación sea parte de una estrategia de proyección de la institución en el mundo digital.

En lo concerniente a la reglamentación, se expuso los tres aspectos que se fortalecieron en la propuesta alternativa de reglamentación, los cuales son: 1) los Formatos de Archivo para la recepción de los trabajos de grado; 2) la autorización de Derechos de Autor para la divulgación de los trabajos de grado; y 3) la importancia de contar con un Repositorio Institucional Digital de Producción Intelectual.

Sobre el primer punto es necesario decir que el tema de los formatos de archivos para almacenar la información digital, no sólo es un asunto técnico. Inicialmente, cada empresa desarrolladora de software creaba una forma de almacenar la información introducida por los usuarios, pero esto llevó al problema que si no se tenia la misma versión del programa y de la misma empresa, otra persona no podía acceder a la información. Aquí hay un problema de interoperabilidad técnica.

Pero si el que crea la información es una entidad del Estado, el problema es mayor, porque estaría induciendo a los ciudadanos a comprar o piratear (si no quiere o no puede comprar) el software en el que inicialmente se crearon los archivos, fortaleciendo un monopolio privado y afectando la democracia digital, la cual tiene que ver con el derecho que tienen los ciudadanos de acceder a la información con el programa que ellos quieran.

Es por estas razones que se sugiere, que la reglamentación privilegie la entrega de los archivos digitales en formatos estándar, abiertos y vigentes. Formatos Estándar, porque deben ser aprobados por organizaciones especializadas en la materia como la ISO (International Organization for Standardization). Formatos Abiertos, en el sentido que cualquiera los pueda implementar, ya que esto significa que habrá más oferta de programas con los cuales se pueda crear y visualizar los archivos. Formatos Vigentes, es para indicar que si bien la reglamentación pueden sugerir unos formatos, los que actualmente existen, a futuro pueden aparecer otros igualmente validos.

Por esta razón se colocan como ejemplos los siguientes formatos editables: Office Open XML (archivos .docx, .xlsx, .pptx utilizados por las últimas versiones de Microsoft Office), OpenDocument (archivos .odt, .ods, .odp utilizados por múltiples programas como LibreOffice, OpenOffice, Koffice, Abiword, etc.) y HTML (archivos .html creados para visualizar información en la web). En este sentido, se evita colocar estándares de facto que no sean abiertos (como los archivos .doc, .xls, .ppt) ya que estos son de propiedad de una sola empresa y no tienen publicados los documentos de especificaciones para que otras empresas los puedan implementar.

Además del uso de formatos de archivos estándar, abiertos y vigentes, se sugiere fortalecer medidas para promover y verificar que el software que se utiliza sea legal, lo cual se puede dar por la compra legitima de una licencia de uso de los programas en los que se realizaron los trabajos de grado o por el uso de software libre, cuya licencia no tiene ningún costo para las personas.

Sobre el segundo punto, que tiene que ver con los Derechos de Autor, se menciona que la Dirección Nacional de Derechos de Autor tiene la Circular No. 6 del 2002 en donde expresa claramente que si el trabajo de grado no se realiza como resultado concreto de un contrato de prestación de servicios, los derechos de autor son de las personas que escriben el documento. Además, la Ley 1450 de 2011 modifica las condiciones en las que se puede dar la transferencia de los derechos patrimoniales, con lo cual, además de requerir un documento público o privado firmado por las partes, esto debe registrarse en las oficinas de la Dirección Nacional de Derechos de Autor. Aspectos que están ratificados en el Acuerdo 008 de 1999, sobre propiedad intelectual de la Universidad del Cauca.

Al revisar experiencias de otras universidades del país, como por ejemplo la Universidad Nacional, se encuentran que la institución le pide a los estudiantes una autorización para la publicación de los documentos del trabajo de grado, no una cesión de los derechos patrimoniales, ya que esto simplifica el proceso y mantiene el propósito. Lo que significa que si bien la Universidad puede hacer ciertos usos de la obra, el estudiantes no pierde los derechos patrimoniales.

En este sentido, se sugiere solicitarle dos autorizaciones a los estudiantes que tengan los derechos patrimoniales sobre los documentos de sus trabajos de grado: la primera es una licencia Creative Commons Reconocimiento – No Comercial, que debe quedar dentro de los documentos, para que se puedan publicar en la web; la segunda es una licencia Creative Commons Reconocimiento otorgada a la Universidad, para que la institución tenga la posibilidad de hacer y vender ediciones impresas de compendios de trabajos de grado.

Finalmente, el tercer punto corresponde a la necesidad que tiene la Universidad del Cauca de contar con un Repositorio Institucional Digital de Producción Intelectual. Si bien esta necesidad estaba planteada en la reglamentación original, no se desarrollaba.

En la presentación se muestran repositorios digitales a través de los cuales se pueden acceder a trabajos de grado, libros, artículos y demás resultados de la producción intelectual, de instituciones del orden mundial como el MIT, Hardvard, el CERN, así como de instituciones nacionales: Universidad Nacional, Antioquia, Javeriana, ICESI, EAN, Gran Colombiano, entre muchas otras.

Lo que se puede ver en estos ejemplos, es el posicionamiento que estas instituciones en la web, teniendo en cuenta la ventaja competitiva en el mundo de hoy no esta en poseer información, sino en la posibilidad de construir conocimiento pertinente y aplicado con el acceso a la información.

Por esta razón se sugiere que la Universidad emprenda las acciones necesarias para la implementación de un Repositorio Institucional Digital, que además se articule con la Red Colombiana de Repositorios y Bibliotecas Digitales (BDCOL) y de la Red Nacional de Repositorios Institucionales de Recursos Educativos Digitales Abiertos que esta impulsando el Ministerio de Educación Nacional.

La implementación de este repositorio, más que requerir grandes recursos, requiere de voluntad institucional. La Universidad del Cauca cuenta con una buena red telemática y servidores administrada por la División de Tecnologías de la Información. El software que están utilizando las grandes universidades es libre, lo que significa que se puede descargar y utilizar sin tener que pagar. Lo único que se requiere, en una primera etapa, es personal que haga la implementación, y en una segunda etapa alimentar el repositorio institucional, lo cual se lograría capacitando a los funcionarios de las dependencias correspondientes. Si se quisiera subir información histórica, esto se podría realizar contratando monitorias por un tiempo determinado, ya que este trabajo no requiere conocimientos especializados.

Qué la Universidad del Cauca cuente con un repositorio de estas características no solo serviría para la publicación de los trabajos de grado de la División de Bibliotecas, sino que también serviría para la publicación de libros del Sello Editorial y la producción académica de los docentes y grupos de la Vicerrectoria de Investigaciones.

Premisas pedagógicas en la cualificación de maestros

Aspectos a tener en cuenta en los procesos de formación en TIC de maestros, a partir de la experiencia con la estrategia de formación y acompañamiento de la Universidad del Cauca, en el marco del programa Computadores para Educar.

Conexión inalámbrica de portátiles a un proyector Dell 4220

Después de varios meses usando un Proyector Dell 4220, logré aprovechar una de sus más importantes características: conectar varios portátiles al proyector de forma inalámbrica para visualizar sus escritorios en forma simultanea, pero a la vez, permitir que estos equipos naveguen en Internet a través de la conexión del Proyector. El asunto no es tan intuitivo y el manual no indica una serie de cosas que son fundamentales para que esto funcione. Así que a continuación describo dos escenarios de uso, de acuerdo con lo que aprendí cacharreando con este equipo.

El Proyector Dell 4220 permite la conexión de hasta 30 computadores (en teórica) y la proyección simultanea desde 4 equipos, dividiendo la pantalla en 4. Para aprovechar esta funcionalidad, se debe conectar el proyector a una red Ethernet en la cual estén los equipos (Escenario 1) o conectar los portátiles a la red inalámbrica que crea el Proyector (Escenario 2), esto último requiere de la compra de una llave inalámbrica USB especialmente creada para este tipo de proyectores.

En el Escenario 1 se tienen varias posibilidades, por ejemplo, una sala de computadores con conexión a Internet a través de un router, el proyector se conecta con un cable UTP a la red como si fuera un equipo más, y en las opciones de Configuración LAN, se habilita el servicio de DHCP para que solicite al router los parámetros de configuración. Así, los computadores tienen conexión a Internet y al mismo tiempo pueden conectarse al proyector a través de la red Ethernet. Si la sala o el auditorio tiene además un punto de acceso o un router inalámbrico, los portátiles se conectarían a esta red inalámbrica para tener acceso a Internet como también al proyector. Si la sala de computadores no tiene conexión a Internet, y por tanto no tiene un router que suministre direcciones IP a través del servicio DHCP, se deben configurar manualmente las direcciones IP de los computadores y del Proyector (en Configuración LAN) para que queden en la misma red lógica. En estos casos, no se requiere que el Proyector tenga la llave inalámbrica USB.

dell4220-escenario1.jpg

Para que los computadores o portátiles puedan presentar su escritorio en este Proyector, utilizando conexión Ethernet o Inalámbrica, primero se debe descargar un software que se encuentra en el mismo Proyector. Esto se logra accediendo al Proyector a través de un navegador web, para lo cual es necesario conocer su dirección IP. Una vez de ha hecho esto, se descarga un archivo ejecutable. Desafortunadamente este programa sólo funciona en sistemas operativos de Microsoft, se probó con Windows XP y Windows 7, pero no funciona en GNU/Linux.

Lo primero que aparece al ejecutar el programa, es una ventana con las redes inalámbricas a las que se puede conectar, la cual se debe cancelar. Si esta en un computador, esto no aplica porque la conexión no es inalámbrica, si esta en un portátil, lo que importa es la conexión establecida con la red de la sala o auditorio. Así que, en el Escenario 1, hay que obviar esta primera ventana. Después de esto, aparece una segunda ventana solicitando una IP y un código, datos que los suministrará el Proyector, una vez este prendido.

El Escenario 2 se utiliza cuando no se tiene una red inalámbrica en el salón o auditorio y se desea ofrecer esta posibilidad para que los portátiles se conecten al Proyector de forma inalámbrica. También es útil cuando el Proyector se transporta a diferentes salones para hacer reuniones con personas que tienen portátiles y requieren proyectar su escritorio. En estos casos se requiere que el Proyector tenga la llave inalámbrica USB.

dell4220-escenario2.jpg

Si en la sala o auditorio no se tiene servicio de Internet, sólo se requiere activar el módulo inalámbrico en la Configuración LAN del Proyector, y en Configuración Inalámbrica verificar que este activo el servicio DHCP. Si en la sala o auditorio se cuenta con servicio de Internet, el Proyector se debe conectar a través de un cable UTP a este servicio y verificar que la dirección IP de la Configuración LAN sea igual a la Pasarela o Gateway de la Configuración Inalámbrica (Es muy importante hacer esta verificación).

Después de realizar esta configuración, se debe descargar el software que se encuentra en el mismo proyector a través de un navegador web, para lo cual es necesario conocer su dirección IP. De esta forma se descarga un archivo ejecutable. Esto sólo se debe hacer una vez.

Al ejecutar el programa en el portátil, sale una ventana con las redes inalámbricas a las que se puede conectar. En este punto se escoge la red inalámbrica DELL 4220. Si la conexión se establece sin problemas, aparecerá una ventana solicitando una IP y un código, datos que los suministra el Proyector, una vez esta prendido.

En fin… es Proyector que da una buen tamaño de imagen, buen contraste incluso en recintos iluminados y es interesante (aunque limitado) el control de los equipos conectados para proyectar la imagen de un equipo o colocar en mosaico hasta 4 equipos. La gran falencia es que no permita hacer esto último con equipos que tengan GNU/Linux… si tuviera un API abierta, de seguro alguien ya hubiera solucionado esto, lo que me recuerda, nuevamente, como las tecnologías abiertas permiten un mayor desarrollo tecnológico y mayor satisfacción para los usuarios.

Registros

ulises-ibsn-12-2005-08-25.gif
ulises_linux-user-372625.gif

by.png sa.png
Los escritos, imágenes, presentaciones, videos y otros contenidos que se publican en este blog tienen licencia Creative Commons Reconocimiento - Compartir Igual a menos que se indique otra cosa.

Área de Administración

Sindicación

rss.png RSS